Con algo del sabor amargo de la derrota 7-0 contra Argentina, pero también con el impulso del éxito logrado por la Sub-15 femenina en la Copa Africana Escolar, el presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, decidió tomar en sus propias manos el destino deportivo de la nación. El mandatario expresó su intención de intervenir la Federación luego de que los Sementales arribaran el mismo día del partido en el Monumental, un esfuerzo que el Jefe de Estado elogió, pero que a la vez impulsó su voluntad de cambio en un país cuyo fútbol está “enfermo”.

La increíble historia de Burkina Faso: viajaron de urgencia para enfrentar a Argentina y fueron recibidos como héroes

Ibrahim Traoré, Jefe Supremo de la Nación en Burkina Faso, sentó públicamente su decisión de intervenir el fútbol nacional tras la contundente derrota contra la Argentina, un viaje lleno de inconvenientes hacia el otro lado del mundo y también desde el impulso de encontrar algunas señales auspiciosas con el seleccionado femenino Sub 15. Luego de que este equipo obtuviera la medalla de plata en la Copa Africana Escolar en abril pasado, el mandatario aprovechó una audiencia celebrada a comienzos de esta semana para referirse al estado actual de este deporte.

De acuerdo con las declaraciones citadas por los portales RMC Sport y Afrique Sports, Traoré realizó un análisis del panorama deportivo, deteniéndose en lo prometedor de sus atletas frente a una estructura institucional que no acompaña sus desempeños. Aunque reconoció que en un principio evitaba tomar cartas en sus asuntos, se mostró obligado a actuar ante la coyuntura nacional: “Es cierto que nuestro fútbol está enfermo y encontraremos los remedios. Para volver a invertir, también hay que curar el mal. Creo que esta semana tendremos decisiones importantes que tomar para que todo pueda avanzar”.

Decisiones drásticas y el riesgo de sanciones de la FIFA

En el discurso que se prolongó durante nueve minutos, el presidente resaltó el éxito del combinado femenino, argumento que lo impulsa a tomar acciones directas aun cuando el costo institucional sea elevado. Traoré reveló una conversación previa con el titular de la Federación de Burkina Faso, Oumarou Sawadogo, en la que le había advertido que era momento de actuar: “Hasta ahora no queríamos meternos en sus cuestiones, pero ahora no tenemos elección. Debemos hacerlo, estemos suspendidos o no. Si intervenimos, será para organizar las cosas y protegerlas mejor. Vamos a poner energía para que la gente se sienta cómoda y pueda entregarse más, ya sea en infraestructura o en la cobertura de gastos”.

El planteo adquiere especial relevancia porque el Artículo 14 de los estatutos de la FIFA establece que las federaciones afiliadas deben gestionar sus actividades de manera independiente y sin injerencias de terceros. El incumplimiento de esta norma contempla penalizaciones severas que van desde la suspensión temporal hasta la expulsión de las competencias internacionales.

El impacto del viaje a la Argentina

El líder burkinés insistió en que la eventual intervención estatal busca optimizar las condiciones de desarrollo de los atletas más jóvenes. “Tal vez aparezcan novedades y haremos todo lo posible para respaldar a la juventud que representan ustedes. Queremos prepararlos para las futuras competencias, para que vivan de su profesión y honren la bandera de Burkina Faso en cualquier lugar”, afirmó, añadiendo que la lucha contra los problemas sociales comienza con el fomento del deporte.

La reciente presentación ante la Selección Argentina se incorporó como un eje central de su alocución. Traoré destacó el esfuerzo del plantel integrado en su mayoría por futbolistas Sub 23, quienes arribaron a Buenos Aires tras una travesía marcada por severas demoras y escaso descanso. En la misma línea, la ministra de Deportes, Juventud y Empleo, Annick Pikbougoum/Zingué Ouattara, remarcó: “Estamos orgullosos de ustedes. Realizaron un acto histórico y patriótico; más allá del marcador, vemos una victoria porque supimos afrontar el reto”.

Burkina Faso no pudo detener a la Selección argentina en el Monumental. (Foto: Retuers)

De la travesía aérea al futuro de la Federación

El mandatario detalló los contratiempos del itinerario que afrontó la plantilla juvenil para no cancelar el compromiso internacional: “A esos Sub 23 los tomaron de noche, cerca de las 20:00, los embarcaron de urgencia en Air Burkina, llegaron a Marruecos sin dormir y volvieron a subir a un avión rumbo a la Argentina, acumulando 12 horas de vuelo más la escala en Qatar. Pasaron casi 24 horas sin descansar e ingresaron a un estadio ante 80 mil personas para enfrentar a jugadores que el día anterior veían por televisión”.

En este sentido, anticipó que esa presentación en suelo porteño también lo llevó a plantearse la situación de la Federación a futuro: “Yo seguí el partido, quise verlo y quedé impresionado. Creo que tenemos potencial en nuestra juventud. Eso me motiva a volver a involucrarme en el deporte en general y en el fútbol en particular”.

En el discurso, Traoré estaba acompañado del propio Sawadogo, quien sin embargo se limitó a realizar comentarios sobre las sentencias del mandatario. Ahora, el gobierno deberá definir hasta dónde llegará ese anunciado regreso a la gestión deportiva. Cualquier avance sobre la autonomía de la Federación podría abrir un nuevo frente con la FIFA y convertir una derrota deportiva ante Argentina en el punto de partida de un conflicto institucional de mayor alcance. 

Burkina Faso nunca logró clasificarse a una Copa del Mundo, aunque alcanzó su mayor éxito continental en 2013, cuando terminó como subcampeón de la Copa Africana de Naciones. En la actualidad, ocupa el puesto 62 del ranking FIFA.